Este es mi blog, en el que cuelgo mis entradas sobre reflexiones o trabajos de clase de Filosofía de 1º de Bachillerato DC, Juan Valero Martínez.
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domingo, 6 de febrero de 2011
Intelectualismo moral.
La base del intelectualismo moral se sitúa en la relación de los siguientes conceptos: sabiduría, virtud y felicidad.
Sócrates afirma que la mayor felicidad es ser justo.
Sócrates afirma, además, que la virtud no solo es el conocimiento del bien, sino también la práctica.
También dice que ser criminal es lo mismo que ser ignorante; se es criminal por ignorancia. Se podría pensar que la gente que obra mal saca provecho de su ignorancia, pero al perder el poder o el dinero obtenido de su “aprovechamiento” de la ignorancia, no les queda nada, salvo el recuerdo de la sucia manera con la que lo consiguieron.
La ignorancia se fundamenta en el desconocimiento del bien. El hombre, de hecho, solo puede querer su propio bien, y los que cometen injusticias se hacen daño, sobre todo, a ellos mismos.
Sócrates termina diciendo que aquél que conoce el bien no va a elegir el mal si realmente sabe lo que le conviene. Ese saber no es un saber teórico, sino fundamentalmente práctico; se conoce realmente el bien cuando se practica, alcanzando, así, la virtud.
Todo esto nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿Es imposible hacer el mal si se conoce el bien?
Yo pienso que el que hace el mal “conociendo el bien” (creyendo que lo conoce cuando no es así) está confuso; conoce el bien pero no lo practica; sabe qué es, pero no cómo hacerlo. Esta clase de personas se limitan al saber teórico del bien, y no saben que ese saber teórico es un mero instrumento para el bien real; el bien práctico. Y no lo saben por ignorancia. Pero esta ignorancia no es absoluta, es decir, saben en qué consiste el bien pero no lo llevan a cabo porque no se dan cuenta realmente (por ignorancia) que el mal se lo hacen fundamentalmente a ellos. Cuando se den cuenta obrarán bien, habiendo hallado la virtud, que los convierte en justos y, gracias a ello, en felices.
Juan Valero Martínez.
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